Cómo pintar con café

Pintura con Café. Detalles técnicos

No se puede establecer una cronología clara en el uso de esta técnica de dibujo. No obstante, si que podemos asegurar que, en el mundo occidental, los artistas comenzaron a emplearla a partir de la generalización en el consumo del café en Europa y América a partir del SXVII.

Pintar con café

La técnica de pintura con café sobre papel se asemeja bastante en su ejecución a la acuarela. Idealmente, se lleva a cabo sobre un papel con buenas cualidades de absorción, admitiendo la aplicación de varias aguadas sin deformarse. De cara a la preparación del color, la mayoría opta por una disolución muy saturada de café soluble. Para los tonos claros, la concentración de café será baja. Para los tonos más oscutros se añaden dosis mayores de preparado. Los dibujos con café soluble, son muy similares en el acabado a los realizados con café filtrado en cafetera. Las pinturas con café se degradan si las condiciones de conservación no son favorables. La menor permanencia de los colorantes (orgánicos) frente a los pigmentos, debe ser el principal motivo por el que históricamente se haya empleado para bocetos (algunos han llegado hasta nuesros días).

Los colores del café

El color característico de la infusión de café se debe a la fase de Tostado. Los granos cambian su color natural a los tonos de marrón que nos son familiares. Será más oscuro en función del tiempo que sea sometido al tostado. Sobre el papel, el café resulta en una pintura cuajada en texturas y tonos. Dependiendo del grano, el procesado y la concentración, podemos observar tono naranjas y amarillos claros llegando al marrón profundo con rojizos, y acabando en tonos próximos al negro. La pintura con café es una obra cuyo aspecto y características irán evolucionando con el paso del tiempo (al igual que el café).

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